En su novela Islandia, el escritor español Manuel Vilas apunta: “Ninguna verdad digna de tal nombre merece quedar en la oscuridad, en el olvido”; pienso en ello a propósito de Placebo, la banda inglesa que conduce Brian Molko y de la que puede decirse que en verdad consiguieron “recrearse”, tal como fue la intención del nuevo disco.
Molko y Stefal Olsdal debutaron en 1996 y fueron consiguiendo un sitio entre nuestras querencias con algo que se movía entre el post-punk y el glam rock con mucha urgencia y nervio… despedían una notable energía sexual. Las ganas de devorar la vida se acompañaban de aquellas canciones oscuras y llenas de guitarras filosas.
Fueron montando una vorágine con su disco epónimo y luego con Without You I´m Nothing (1998), Black Market Music (2000) y Sleeping With Ghosts (2003)… y vinieron más entregas, pero lo que nos pasó en México fue que venían tanto (además de sonar por todos lados) que ocurrió una sobresaturación, que en algún momento casi que los devaluaba ante nuestros ojos y oídos.
Pero nada se mantiene inmutable y estático, con motivo de los 30 años de la aparición de su debut discográfico, Placebo decidieron darse una vuelta por aquellas canciones y así fue como aparece RE:CREATED, que justamente se editara un mismo 17 de junio -son pocos los días que lleva suelto-.
Placebo acertó cuando decidieron que no querían un disco de remezclas, una remasterización común o una reedición con material agregado; lo que hicieron fue regresar al material original, que se grabó en cinta y luego subsiste en digital, para trabajar con él, tal como explica Stefan: “No hemos cambiado nada de lo que estaba grabado. Todas las baterías, las tomas de guitarra, bajo y voz son originales. Lo que hemos hecho es tratar el sonido con la tecnología que existe ahora. Y también hemos añadido algunos sonidos, algunos teclados o una guitarra extra para amplificar el sonido”.
Estaban convencidos de que en aquel momento eran todavía muy jóvenes y sin el rodaje necesario para sacar el mayor rédito al estudio… RE:CREATED se basa en aprovechar mayormente la experiencia acumulada en tres décadas y volcarla sobre el terminado de las canciones… tras de darle varias vueltas al álbum entero, lo que hay que reconocer es el resultado, consiguen inundarlas de una chispa extra que las revitaliza.
Hoy día hay que revalorar que temas tan emblemáticos como “Teenage Angst” y “36 Deegres” suenan mejor que nunca, pero hay que dedicarles también una mención especial a “Bionic”, que nos demuestra también la influencia de The Cure sobre Placebo… y donde el trabajo de guitarra es espectacular y contundente, pero también hay que paladear “Hang On To Your IQ”, que es muy redonda y en la que lucen el bajo y la batería… esa capacidad emocional emana de principio a fin.
Quizá los más nostálgicos se centren en retomar una “Nancy Boy”, que se considera un himno de batalla de la banda y una pieza incombustible que hoy día sigue rebosando garra y fiereza: “Parece tímido y retraído/ Sólo otro chico afeminado/ Mujer, hombre o mono moderno/ Sólo otro drogadicto feliz”.
Te recomendamos: Julieta Venegas y la Música Popular Mexicana
Es así como podemos imaginar que el tiempo no ha transcurrido, que la noche y el deseo se han hecho eternos… y que las aventuras trasfuga siguen teniendo de fondo las primeras canciones de Placebo; que han mejorado a un conjunto de por sí vibrante y de que bien comenta Olsdal acerca de lo que preservaron y potenciaron: “…las canciones, las tomas, la energía, la pasión de una banda con miembros de veinte años y que implica una energía en sí misma… Y no quisimos perder nada de eso”.
Placebo inyectó nuevos bríos a un debut que se dio entre llamas, rímel y latex… en pleno Siglo XXI nos recuerdan que la cacería no ha terminado… que el deseo jamás se extinguirá.
Sigue nuestro CANAL ¡La Jornada Hidalgo está en WhatsApp! Únete y recibe la información más relevante del día en tu dispositivo móvil.
mho

/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2025/07/Juan-Carlos-Hidalgo.webp)
