La presa Endhó no siempre fue así. Durante décadas fue un lugar de recreación y sustento económico, hasta que una serie de decisiones cambió su historia para siempre.

Lo que alguna vez fue un paraíso para la pesca y el turismo hoy enfrenta contaminación, plagas y problemas ambientales que afectan a miles de familias en Hidalgo.

Presa Endhó y cáncer la alerta que sacude a comunidades de Hidalgo

Cáncer en comunidades de Hidalgo genera alerta por registros vecinales y contaminación documentada cerca de la presa Endhó.

Redacción
Septiembre 20, 2026

Un registro elaborado por habitantes de General Pedro María Anaya, Hidalgo, contabiliza al menos 42 personas fallecidas por cáncer, además de 15 sobrevivientes y seis casos activos, en una zona cercana a la presa Endhó.

Los datos fueron documentados por una investigación de The New York Times, que también reportó la presencia de distintos contaminantes en algunos pozos de comunidades de la región.

Sin embargo, el propio reportaje advierte una diferencia fundamental: hasta ahora no existen estudios epidemiológicos que permitan establecer que la contaminación de Endhó sea la causa de los casos de cáncer registrados entre los habitantes.

Una lista de muertes que comenzó entre vecinos

El recuento surgió a partir del trabajo de Yury Uribe, una habitante de General Pedro María Anaya que comenzó a identificar viviendas donde familias habían enfrentado casos de cáncer.

De acuerdo con el registro citado por el diario estadounidense, las enfermedades reportadas incluyen cáncer de estómago, garganta, colon y pulmón.

General Pedro María Anaya es una de las más de 20 comunidades ubicadas alrededor de la presa Endhó, una zona que durante décadas ha recibido aguas residuales provenientes de la zona metropolitana de Ciudad de México.

Presa Endhó y cáncer la alerta que sacude a comunidades de Hidalgo

Endhó recibe aguas residuales y descargas industriales

El sistema hídrico de la región está marcado por el paso de aguas residuales y descargas provenientes de actividades industriales.

El río Tula recibe aportaciones de un corredor industrial con más de un centenar de fábricas, además de la refinería de la región, antes de desembocar en la presa Endhó.

La acumulación de nutrientes también ha favorecido la proliferación de vegetación acuática. En 2024, el lirio acuático llegó a cubrir una parte importante del embalse y generó condiciones favorables para la presencia de mosquitos.

Habitantes de localidades cercanas han relatado al medio estadounidense que la cantidad de insectos puede ser especialmente intensa durante la noche, obligando a algunas familias a utilizar humo e insecticidas para intentar mantenerlos alejados.

Los registros de cáncer también aparecen en las estadísticas

La investigación periodística encontró que los registros oficiales de mortalidad muestran un comportamiento que llama la atención en la región.

Tula de Allende presentó tasas de mortalidad por cáncer superiores al promedio nacional en cada año desde 2016, según los datos citados por The New York Times. En determinados periodos, la diferencia habría superado 50 por ciento.

En Tepetitlán también se identificaron tasas de mortalidad superiores al promedio nacional en enfermedades relacionadas con insuficiencia renal y el tracto urinario.

No obstante, estos datos tampoco permiten por sí mismos determinar que exista una relación directa entre la contaminación ambiental y las enfermedades.

Presa Endhó y cáncer la alerta que sacude a comunidades de Hidalgo

Una historia que también alcanza a pacientes

Entre los testimonios recopilados aparece el de Leticia Sánchez González, habitante de Santa Ana Ahuehuepan.

La mujer relató que durante 2025 comenzó a presentar inflamación y dolor en el seno derecho. Después de recibir inicialmente diagnósticos relacionados con una posible infección, estudios posteriores confirmaron que tenía cáncer.

Su tratamiento contempla ciclos de quimioterapia y una mastectomía, de acuerdo con el testimonio citado por el diario.

Sánchez también señaló que otras personas de su comunidad han enfrentado enfermedades similares.

¿Qué hay en el agua de los pozos?

Uno de los puntos que más preocupación genera en la región son los pozos utilizados por habitantes de las comunidades cercanas.

Según documentos de autoridades federales revisados por The New York Times, algunos análisis encontraron arsénico, mercurio y plomo en concentraciones que habrían superado límites establecidos por las normas mexicanas.

Los documentos también reportaron nitratos, bacterias fecales, solventes industriales y otras sustancias asociadas con actividades petroquímicas.

Otro informe de 2024 encontró similitudes químicas y moleculares entre el agua de Endhó y la de algunos pozos de la zona.

Sin embargo, una funcionaria de la autoridad del agua cuestionó esos resultados y sostuvo, según el reportaje, que técnicos de la dependencia consideraron adecuada la calidad del agua de los pozos.

El dato que sigue sin resolverse

Pese a los registros de enfermedades y los análisis ambientales, la región continúa sin contar con un estudio epidemiológico público que determine si existe una relación causal entre las condiciones ambientales y los padecimientos.

Juan Francisco Martínez, exdirector de vigilancia epidemiológica de Hidalgo, señaló al medio que los registros muestran una correlación entre las condiciones ambientales y determinados problemas de salud, pero reconoció que no existen investigaciones epidemiológicas que demuestren causalidad.

La ausencia de este tipo de estudios mantiene abierta una de las principales interrogantes para las comunidades: cuánto de lo que ocurre en materia de salud puede atribuirse a las condiciones ambientales de la zona.

Endhó ya tiene un plan de recuperación

La situación ambiental de la presa llevó al Gobierno de México a declarar en septiembre de 2024 una zona de restauración ecológica de más de 36 mil 637 hectáreas en ocho municipios de Hidalgo. El decreto contempla acciones para recuperar las condiciones ambientales de la región.

En 2026, la Comisión Nacional del Agua informó además sobre el Plan Maestro de Saneamiento y Recuperación de Endhó, que incluye trabajos de fumigación, control del lirio acuático y acciones para reducir riesgos sanitarios en las comunidades ribereñas.

La restauración ambiental, sin embargo, no resuelve por sí sola la pregunta sobre la salud de quienes viven alrededor del embalse.

Por ahora, los registros vecinales, los datos de mortalidad y los análisis de agua muestran un escenario que requiere mayor investigación, pero no permiten afirmar que la contaminación de la presa sea responsable de los casos de cáncer documentados.

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mho

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