Apenas cumplirse el primer año de su pontificado, el papa León XIV ha publicado su encíclica Magnifica Humanitas sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la Inteligencia Artificial, IA, recordando la Rerum Novarum de su antecesor León XIII, con la cual en 1891 impulsó la reflexión sobre sociedad, economía y política: Doctrina social de la Iglesia.
Puedes leer: Finales y comienzo en la abogacía mexicana
También recuerda la advertencia del papa Francisco de cuestionar con realismo quién detenta el poder tecnológico y los fines adonde se orienta: “No podemos ignorar que la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el conocimiento de nuestro propio ADN y otras capacidades adquiridas, dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para explotarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero.”
Cita la Encíclica de Francisco Laudato si donde denunció el afianzamiento de un paradigma tecnocrático en el mundo globalizado: la tendencia a dejar la lógica de la eficiencia, del control y del lucro gobernar por sí sola las decisiones personales, sociales y económicas, reduciendo la creación a un objeto de explotación y a las personas a engranajes de un sistema cada vez más eficaz.
Ese paradigma, puntualiza, extendido en años recientes como efecto de la difusión de la IA, las ciencias cognitivas, la nanotecnología, la robótica y la biotecnología, innovaciones de gran ayuda para el desarrollo humano integral y el cuidado del planeta; precisamente por su poder, pueden acelerar el paradigma tecnocrático, por lo cual necesitan un nuevo marco espiritual, ético y político.
De la IA antepone dos consideraciones: cualquier afirmación sobre ella corre el riesgo de obsolescencia en poco tiempo por la velocidad de su desarrollo. Y, todos, incluidos quien la diseñan, poco sabemos de su funcionamiento efectivo. De ahí la considera una valiosa ayuda, requirente de un enfoque prudente y cauteloso.
Y observa: la velocidad y la sencillez con la que es posible obtener indicaciones, elaboraciones complejas, contenidos mediáticos y formas de asistencia complejas, contenidos mediáticos y formas de asistencia concreta simplifican nuestras vidas; pero también puede acostumbrarnos a delegar demasiado y a buscar respuestas rápidas, debilitando el juicio personal y la creatividad.
Confiar, advierte, a un algoritmo el poder de seleccionar quién es digno o no, sin que nadie asuma el peso de la decisión, significa encomendarle la tarea de redefinir los límites de las posibilidades humanas. Así disminuye la empatía hacia el excluido y la responsabilidad política, generándose una injusticia silenciosa. Por ello no puede considerarse a la IA moralmente neutra.
En sus capítulos tercero, La grandeza de la persona humana ante las promesas de la IA, y cuarto Custodiar lo humano en la transformación, Verdad, trabajo, libertad; la Encíclica aborda las cuestiones más importantes de su propuesta en torno al poder digital, transhumanismo y posthumanismo, verdad y democracia, comunicación e imaginario colectivo, ecología de la comunicación, alianza educativa para la era digital y rol central de la escuela, dignidad del trabajo en la transición digital, desempleo, familia y jóvenes: condiciones sociales de la esperanza, libertad frente a la dependencia y la mercantilización, dependencia y control social, y nuevas esclavitudes.
Puedes leer: La justicia y las líneas de vida digitales
Por último, en el quinto La cultura de poder y la civilización del amor, dirige la mirada a temas tan complejos como actuales: cultura del poder, normalización de la guerra, armas e IA, crisis del multilateralismo, y supuesto realismo político. Y las propuestas: todos podemos aportar, desarmar las palabras, construir la paz en la justicia, asumir la mirada de las víctimas, cultivar un sano realismo, relanzar el diálogo, necesidad de diplomacia y multilateralismo.
Entre las conclusiones de la primera Encíclica de León XIV destacan dos: permanecer fieles a la verdad en medio de los flujos de información, opiniones e imágenes, ante la facilidad de influir en decisiones y preferencias a través de algoritmos cada vez más sofisticados; la otra, invertir en la educación, empezando por nosotros mismos, necesitamos formarnos para vivir en el mundo digital de manera humana, acompañar a niños y jóvenes a utilizar las tecnologías como espacio de relación responsable, ayudándoles a reconocer riesgos y elegir lo útil para hacer crecer su libertad interior.
Sigue nuestro CANAL ¡La Jornada Hidalgo está en WhatsApp! Únete y recibe la información más relevante del día en tu dispositivo móvil.
acf
- El Vaticano y la Inteligencia Artificial
- México ya tiene equipo para la Copa del Mundo 2026; conoce la lista de convocados
- ¿Hay clases este 1 de junio? Esto indica el calendario oficial de la SEP
- Así será la Carrera “Todos Somos Héroes” en Tizayuca: rutas, horarios y premios
- Morena Hidalgo descarta fracturas internas y asegura unidad rumbo a 2027

/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2025/07/RAUL-ARROYO-WEB.webp)
