DANIEL-FRAGOSO-EL SURTIDOR

Daniel Fragoso Torres

Constructor de futuro

El Surtidor

Daniel Fragoso
Noviembre 8, 2026

Escribo desde la conmoción de una terrible pérdida. Con la nostalgia del alumno que evoca agradecido a su maestro. Lo hago como lo hice hace un día en la orilla de su féretro, diciéndole de frente, como solíamos hablarnos, con humildad y respeto: querido maestro, nos encontraremos después.

Tomo este espacio con la misma seguridad de sus alumnos, maestros y familiares, al despedirnos del maestro José Cuatepotzo Costeira, todos sabemos que su partida no deja un vacío, sino la huella firme de más de medio siglo dedicado a la educación y cuarenta y cinco años de entrega al Centro Regional de Educación Normal “Benito Juárez” de Pachuca.

El profesor Cuatepotzo, como un verdadero constructor de futuro, entendió que el normalismo mexicano va mucho más allá de enseñar técnicas didácticas: es el espacio ético donde se forma el carácter y el destino de nuestro país. En sus clases y durante su gestión directiva llevó a la práctica la idea de la concientización de Paulo Freire, entendida como la capacidad de mirar nuestra realidad con sentido crítico para poder transformarla. El maestro rechazó la enseñanza mecánica y pasiva, defendiendo que cada futuro docente es un ser en constante evolución. Hizo suya la convicción de Freire de que “nadie libera a nadie, ni nadie se libera solo; los hombres se liberan en comunión”, impulsando un diálogo auténtico entre maestros y alumnos donde el aprendizaje nace de la reflexión compartida y del compromiso con la sociedad.

Su labor diaria e ininterrumpida reflejó el pensamiento de Lev Vygotsky, pues comprendía que el aprendizaje profundo ocurre primero en la convivencia con los demás y luego se vuelve parte de nuestra propia conciencia. Cuatepotzo Costeira fue un guía esencial que supo acompañar a miles de jóvenes en esa etapa clave donde el apoyo de un buen mentor permite alcanzar metas que parecían lejanas. Bajo su liderazgo, la escuela normal se consolidó como una comunidad viva donde el intercambio de experiencias, el lenguaje y la cultura transformaron a los estudiantes en profesionales seguros y autónomos.

Lejos de ver la educación como un simple trámite utilitario, defendió que el arte, la cultura y la sensibilidad son herramientas indispensables para dignificar la vida. Actuó como un auténtico misionero de la educación pública, haciendo realidad aquella exigencia de Vasconcelos: “Los tiempos actuales reclaman filósofos que sepan de talleres y obreros que sepan pensar”. Para él, el maestro debía unir la preparación intelectual con la sensibilidad humana y el trabajo práctico para mejorar su entorno. Hizo suya la acción de caminar a lado de su comunidad educativa, a lado de los suyos, nunca dejó de desfilar con ellos, ni los dejó a la deriva. Fue, con su particular visión del mundo, un faro y un destino para el normalismo de nuestro estado.

Hoy la tierra hidalguense recibe su descanso, pero las aulas de México conservan su ejemplo. Maestro José Cuatepotzo Costeira: su vida fue el puente entre los grandes ideales educativos y la realidad cotidiana del salón de clases. Su legado permanece vivo en cada generación de docentes que usted ayudó a formar, convertido para siempre en un pilar de nuestra educación pública.

Sigue nuestro CANAL ¡La Jornada Hidalgo está en WhatsApp! Únete y recibe la información más relevante del día en tu dispositivo móvil.

Banner Entretenimiento