Yolotzi Olguín

Cada vez que recibía un pago por una sesión o un evento, en lugar de gastarlo todo, Yolitzi Olguín procuraba reinvertirlo en algo que ayudara a mejorar su trabajo: un flash, un rebotador, un difusor.

Yolitzi Olguín apuesta por la fotografía en Tasquillo

Para ella, fotografiar no consiste únicamente en apretar un botón. Se trata de conseguir que una persona se vea, se reconozca y se sienta protagonista

Dulce Castillo
Agosto 22, 2026

“¿Esa soy yo?”, es una de las expresiones que más disfruta escuchar

Antes de tener una cámara profesional entre sus manos, Yolitzi Olguín ya tenía claro que quería guardar para siempre aquello que sus ojos veían. Durante sus mañanas rumbo a la preparatoria, los amaneceres del Valle del Mezquital despertaban en ella el deseo de capturarlos, aunque entonces solo podía imaginar cómo sería tener una cámara “más chida” para hacerlo.

A sus 28 años, aquella ilusión de adolescente se convirtió en una profesión que le ha permitido construir su propio camino y, sobre todo, ganarse un lugar en su comunidad por su nombre y por su trabajo.

Originaria de Tasquillo, Yolitzi recuerda que inicialmente quería dedicarse a la radio cuando comenzó sus estudios de Comunicación. Sin embargo, el destino la llevó hacia la fotografía. En la universidad tuvo su primer acercamiento con las cámaras analógicas y vivió la experiencia de revelar imágenes en un cuarto oscuro.

Fue entonces cuando le pidió a su mamá que la ayudara a conseguir una cámara.

Aquella primera cámara marcó el comienzo de una historia que ya suma casi nueve años.

Yolitzi comenzó con una Rebel T6, un equipo básico con el que poco a poco se abrió camino. Cada vez que recibía un pago por una sesión o un evento, en lugar de gastarlo todo, procuraba reinvertirlo en algo que ayudara a mejorar su trabajo: un flash, un rebotador, un difusor.

Así, fotografía tras fotografía, fue construyendo su equipo y también su identidad como profesional.

“Yo ya no lo vi como un hobby, yo sabía que había una oportunidad aquí de ingreso”, recuerda.

Pero si existe algo que realmente la mueve detrás de la cámara es la reacción de las personas cuando ven su fotografía terminada.

“¿Esa soy yo?”, es una de las expresiones que más disfruta escuchar.

Para ella, fotografiar no consiste únicamente en apretar un botón. Se trata de conseguir que una persona se vea, se reconozca y se sienta protagonista. Esa emoción, asegura, es una de las mayores recompensas que le ha dejado su profesión.

Yolitzi se define como fotógrafa de retrato, aunque también ha tenido experiencias capturando otros escenarios. Su trabajo, además, le ha permitido alcanzar algo que considera especialmente significativo: que en Tasquillo la gente la reconozca por quién es ella y no solamente por el apellido de su familia.

No todo ha sido sencillo. Durante estos años también ha vivido momentos de angustia, como cuando después de sesiones importantes alguna tarjeta de memoria se dañaba y existía el temor de perder las fotografías. Con el tiempo aprendió que detrás de una profesión también hay errores, problemas y momentos en los que es necesario respirar y buscar una solución.

Hoy, después de haber trabajado como fotorreportera, decidió retomar nuevamente la fotografía y comenzar otra vez con su equipo.

Lejos de ver esto como un retroceso, lo considera una oportunidad para demostrar que la experiencia vale tanto como cualquier cámara costosa.

“Si empecé en un momento con una T6 y logré posicionarme antes, creo que con cualquiera lo puedo lograr ahorita”, afirma.

Su espíritu emprendedor tampoco nació con la fotografía. Desde niña buscaba la manera de obtener sus propios ingresos. Recuerda que en la primaria ayudaba en la cafetería de la escuela a cambio de algún alimento o dulce y que incluso llegó a vender pequeñas botellas de salsa Valentina entre sus compañeros.

Esa misma inquietud permanece hoy: identificar una oportunidad, prepararse y trabajar para convertirla en una fuente de ingresos.

Para quienes sueñan con comenzar en la fotografía, su consejo es sencillo, pero nace de su propia experiencia: administrarse, valorar el trabajo propio, prepararse y tener un plan.

Porque detrás de cada fotografía, dice, también hay inversión, tiempo, aprendizaje y esfuerzo.

Ahora, Yolitzi está a punto de dar un paso más grande. El próximo 12 de septiembre, abrirá su propio estudio en la calle Niños Héroes número 10, en Tasquillo, donde ofrecerá sesiones para familias, retratos personales, cumpleaños y diferentes celebraciones.

También continuará con la cobertura de 15 años, bautizos, bodas, cumpleaños, aniversarios, reuniones y otros eventos sociales.

Para ella, este nuevo espacio representa mucho más que un estudio fotográfico: es la materialización de aquella niña que soñaba con ahorrar para una cámara y de la joven que decidió convertir una pasión en una forma de salir adelante.

Yolitzi Olguín apuesta por la fotografía en Tasquillo

Sigue nuestro CANAL ¡La Jornada Hidalgo está en WhatsApp! Únete y recibe la información más relevante del día en tu dispositivo móvil.

Banner Entretenimiento