“Nos regresa el nudo en la garganta”: familias de la Otomí-Tepehua se van a Tulancingo ante nuevas lluvias

Habitantes de la región Otomí-Tepehua mantienen vigilancia sobre el río Pantepec ante las recientes lluvias.

“Nos regresa el nudo en la garganta”: familias de la Otomí-Tepehua se van a Tulancingo ante nuevas lluvias

A un año de las lluvias de 2025, familias de la Otomí-Tepehua optan por salir temporalmente ante el temor de desbordamientos y deslaves.

Nathali González
Octubre 8, 2026

Las recientes precipitaciones han encendido nuevamente las alarmas en la región Otomí-Tepehua, donde algunas familias han comenzado a moverse preventivamente a otros lugares por si acaso, ante el temor de quedar incomunicadas o enfrentar una nueva emergencia.

A un año de que los estragos de la vaguada monzónica de 2025 dejaran una huella imborrable, la combinación de nuevas lluvias y la persistente falta de infraestructura reparada ha obligado a los pobladores a empaquetar lo necesario y abandonar temporalmente sus hogares.

Para los habitantes de esta zona serrana, la temporada de lluvias no representa sólo un fenómeno meteorológico, sino la reactivación de un trauma colectivo. Con caminos destrozados, puentes a medias y viviendas que aún muestran las cicatrices de la tragedia pasada, la mirada de la comunidad se concentra especialmente en el río Pantepec, afluente que cruza la cabecera municipal de Huehuetla y que hoy es revisado constantemente para vigilar el nivel que alcanza con las precipitaciones recientes.

“Ver llover fuerte ya no es normal para nosotros; nos regresa el nudo en la garganta. El año pasado el agua se llevó el esfuerzo de toda una vida y ver que los caminos siguen igual nos aterra”, comparte Guadalupe Gómez, pobladora de Huehuetla, al recordar la tarde y noche del jueves 9 de octubre de 2025, cuando el río Pantepec se desbordó de manera devastadora.

Habitantes de San Bartolo Tutotepec y Tenango de Doria, quienes constantemente son testigos de desgajamientos de cerros en las carreteras, señalan que, aunque ahora perciben más alertas y recomendaciones por parte de las autoridades, aquellos días críticos carecieron de la prevención necesaria.

Ante la incertidumbre institucional y la todavía reconstrucción de caminos y puentes, quienes cuentan con los medios necesarios han optado por la autoprotección y la salida anticipada.

La salida preventiva: buscar refugio más allá de la sierra

Aquellas familias con redes de apoyo fuera de la Otomí-Tepehua han comenzado un traslado preventivo hacia municipios vecinos como Tulancingo, buscando casas de familiares o amigos donde pasar los días más críticos del temporal. Sin embargo, este recurso no está al alcance de todos.

“Los que tenemos a dónde ir con algún familiar salimos corriendo, pero ¿y los que no tienen a nadie afuera? Ellos se quedan rezagados, rezando para que el cerro no se desgaje o el río no se desborde otra vez”, advierte un vecino de Huehuetla, mientras la comunidad permanece vigilante ante el caudal del Pantepec.

crs

Banner Entretenimiento