Desde hace varios meses circula la noticia de que se construirá un nuevo penal en nuestro estado.
La idea era construirlo en Tasquillo sin embargo, las protestas que ha realizado la población rechazando la construcción, han hecho a las autoridades replantearse una nueva ubicación para ello aunque no se ha concretado el lugar.
Es importante señalar que las manifestaciones en contra de su edificación son porque los pobladores consideran que dañara su imagen por ser un municipio turístico y que elevará la inseguridad.
En Hidalgo existen 12 CERESOs y el Centro de Internamiento Para Adolescentes y de acuerdo al Informe Penitenciario de 2025 emitido por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo las Personas Privadas de Libertad (PPL) la mayoría se encuentran en condiciones paupérrimas por el hacinamiento, en algunos falta de recursos básicos o condiciones de higiene.
Se que a algunas personas que me leen, puede generar cierta incomodidad el tema. En nuestra sociedad tenemos arraigada la idea de que cualquier persona que está en una cárcel automática es culpable del delito que se señala y que merece vivir en las peores condiciones para pagar el daño. Los efectos de la demagogia punitiva que atravesamos a veces no nos permiten mirar que en las cárceles en Hidalgo pero también en todo el país están llenas de personas que no siempre son culpables: hay quien está esperando que se sustancie el proceso, que se dicte sentencia, que recibieron condenas injustas e incluso quienes si son culpables, merecen tener las condiciones mínimas de dignidad pues nuestro sistema, al menos en la letra, busca que las personas, luego de una reflexión de porque sus actos causaron daño, se reintegren a la sociedad.
La realidad del sistema penal y penitenciario está muy lejos de lograr este objetivo e incluso parece que no es del interés de todas las autoridades involucradas. Construir un nuevo CERESO, aunque este cumpla con todos los estándares de derechos humanos, calidad y seguridad, no cambian las condiciones de los CERESOs que ya existe. Pero si abre la posibilidad de tener otro espacio o liberar espacios para tener más personas recluidas y ese es un mensaje para todas,todos y todes, en el que el estado nos informa que siguen siendo incapaz de prevenir la comisión de los delitos, que el Poder Judicial no se da abasto para resolver los procesos penales pendientes.
Así que no creo que necesitemos un nuevo CERESO. Creo que la prioridad tendría que ser destinar ese presupuesto para mejorar las condiciones de los CERESOs existentes y buscar impactar también al presupuesto de la Procuraduría y el Poder Judicial para lograr agilizar las investigaciones y sustanciar los procesos para que ninguna persona que esté injustamente privada de la libertad.
De otro modo seguimos sin alcanzar un mínimo de justicia.

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