El lunes pasado, el gobernador Julio Menchaca Salazar, se congratuló de que, en cuatro años, su gobierno ha atraído las inversiones, equiparables a los logrado en los cuatro últimos gobiernos y dos días después, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), reportó que, en Hidalgo, la informalidad laboral alcanzó este año el 72 por ciento de la población económicamente activa, que ronda el 1.5 millones de personas en edad laboral.
Nuestro estado aparece caminar por sendas distintas en términos de inversiones y generación de empleo, que no alcanzan a reducir la preocupante cifra de personas (un millón) que generan su economía en la informalidad, no acceden a servicios de seguridad social, pero tampoco pagan impuestos.
Eso, sin duda, habla de que el Estado no ha generado las oportunidades de empleo formal que demanda la población en condiciones de laborar. Del 2025 a este año, de acuerdo con datos del INEGI, se sumaron 31 mil personas más a la informalidad.
En la conferencia de los lunes, el titular de poder ejecutivo estatal, anunció inversiones por 21 mil millones de pesos, que incluyen los 16.6 mil millones de pesos que invertirán DEWA Frontier y la Cementera Cruz Azul.
En cifras redondas el gobierno de Menchaca Salazar, ha asegurado inversiones por 145 mil millones de pesos en cuatro años, que generarán 191 mil empleos, lo que abre la posibilidad de reducir la informalidad, generando empleos formales que garanticen seguridad social, estabilidad económica a las familias hidalguenses y también reduzcan el número de comerciantes ambulantes, que inundan las calles de las ciudades.
En las cifras del INEGI también llama la atención que el número de personas que laboran en el sector primario, relacionado a la agricultura, ganadería y la pesca, entre otras, se ha reducido drásticamente.
Hoy, el reporte es que en el sector primario laboran 186 mil hidalguenses, que representan el 12.62 por ciento del total de la Población Económicamente Activa (PEA); en el secundario, relacionado con la manufactura, hay 375 mil personas (25.4 por ciento) y en el terciario, el de los servicios y el gobierno, hay 913 mil (61.8 por ciento).
Al comercio se sumaron 17 mil personas más y esa actividad representa el 21.8 por ciento de la PEA; la manufactura registró una reducción de tres mil empleos menos (16.3 %); la agricultura, perdió 11 mil fuentes de empleo, para quedarse en un 12.6 % de la PEA.
Y, el sector de la construcción, que es uno de los principales indicadores de la economía nacional, representó el 8.6 por ciento, con mil fuentes de trabajo más; el de restaurantes, hoteles y servicios, perdió nueve mil empleos, para quedar en un 7.8 por ciento de la PEA.
El gran reto es la reactivación económica de la entidad y reducir la informalidad, ahí es donde se verá que las inversiones anunciadas por el gobierno, están incidiendo en mejorar la vida de los hidalguenses, como prometió el propio Menchaca Salazar, al asegurar que “nos va a ir bien a todos”.

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