Gerardo S.C: imputado en homicidio de su hijo acusa a PGJEH de fabricación de pruebas

Existen irregularidades en la investigación, falta de peritajes, indolencia de autoridades y la sombra de un trasfondo político en el crimen





Fernando R.M., joven al que la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo detuvo como presunto autor del homicidio de Gerardo Sosa Cravioto, hijo de Gerardo S.C, envió una misiva a la revista Proceso, donde acusa al Ministerio Público de Hidalgo de fabricarle pruebas y acusarlo de un crimen que no cometió.

En la carta dirigida a Proceso, Fernando explica que se encuentra recluido en el Centro de Readaptación Social de Pachuca, acusado injustamente de la ejecución del hijo de Gerardo S.C.

“Es un caso lleno de anomalías e irregularidades, he sido víctima de la fabricación de pruebas por parte del Ministerio Público de Hidalgo”.
En la carta, manifiesta que lleva más de seis meses privado de su libertad, “he perdido mis proyectos, mi familia ha sufrido la injusticia y nos ha cambiado la vida”.

“Hago un llamado al procurador de justicia de Hidalgo para que revise mi caso, y a raíz de la detención de Gerardo S.C. se revisen otras líneas de investigación en la muerte de mi amigo Gerardo Sosa Cravioto”.

“Mi familia y mis amigos me respaldan y ayudan, ¡No nos quedaremos callados! La corrupción, el influyentismo y las malas prácticas judiciales no ensuciarán mi reputación. La verdad me hará libre y confío en que se resolverá tan terrible crimen, porque tan injusto es que culpen a un inocente o asesinen a un gran ser humano”.

Desde su captura el pasado 23 de febrero, a un año de cumplido el homicidio de Sosa Cravioto, los familiares de Fernando R.M. han denunciado a través de diferentes medios de comunicación y a través del sitio www.fernolomato.org, el cúmulo de irregularidades que se han cometido en la investigación de la Procuraduría de Hidalgo, que lo tienen preso como presunto autor material del crimen contra Sosa Cravioto.

De acuerdo a declaraciones a Animal Político, el hermano del imputado, Erick R.M. manifiesta la siguiente consideración personal, “pensamos que lo que le pasó a Gerardo (hijo) fue definitivamente una ejecución, porque no hubo robo y fueron directamente sobre él. Todo indica que fue realizado por un profesional”.

Pero de forma categórica, asegura que el día de los hechos en que fue ultimado el hijo de Sosa Castelán, su hermano Fernando se encontraba con su esposa y con sus hijos desayunando en familia en Pachuca, a 100 kilómetros del lugar del crimen, perpetrado en las inmediaciones del Rancho Yemila, en el municipio de Acaxochitlán.
En sendo reportaje firmado por Sandra Uribe, de Rompeviento TV, el padre del acusado, el arquitecto Fernando R, asegura que Gerardo S.C. sabe que su hijo Fernando no mató a Gerardo Sosa Cravioto.

Además, se refiere en la nota, que Fernando R.M. fue detenido por elementos de la policía ministerial de la PGJEH en la casa de su suegra, a quien supuestamente le encontraron un arma calibre 45 en el domicilio de su suegra, luego de cuatro horas de búsqueda en el domicilio, por lo que Fernando R.M. acusa a los agentes de la Procuraduría de sembrarle esa única prueba.

Entrevistado por ese medio, Fernando R.M. explica que la noche en que fue detenido, se encontraba en el domicilio de su suegra en la colonia PRI Chacón de Pachuca, pues su casa en el centro de la ciudad se encontraba en remodelación. De pronto, llegaron entre 15 a 18 agentes, sacaron a la calle a su esposa e hijos, mientras que a él lo tuvieron desnudo con una cobija en la cabeza que le impedía ver lo que sucedía.

Los agentes hallaron el arma, de color gris con cachas negras, que el imputado negó sea de su propiedad, por lo cual fue detenido y trasladado al Ministerio Público, señalado como sospechoso del crimen de Gerardo Sosa Cravioto.

El imputado, quien sostenía una amistad de 35 años con Sosa Cravioto pues se conocían desde niños, acusa que la investigación ha estado plagada de anomalías, pues se ha basado en supuestas declaraciones de una contadora de nombre Alma Delia y un matrimonio que trabajaba en el rancho Yemila, pero una tercer persona que trabajaba en ese rancho y que estuvo presente en el auxilio que se le brindó a Sosa Cravioto luego de ser agredido, nunca lo sitúa en el sitio del crimen.

Llama la atención que Fernando R.M. revela que en la audiencia derivada de la carpeta de investigación NUC-18-2019-0658 por el homicidio de Sosa Cravioto, su defensora de oficio le dijo, al empezar a revisar su caso, lo siguiente: “¿sabes qué? esto que quede entre nosotros, pero yo no te voy a poder ayudar, tu caso es político, yo estoy atada de manos”. Esto deja entrever, que alguien tuvo una motivación de otra índole para asesinar al hijo de Sosa Castelán y pretende presentar al joven Fernando R.M. como chivo expiatorio.

Además, entre las irregularidades están que al arma homicida no se le han practicado pruebas periciales, también que el MP acusa a Fernando de que el motivo del homicidio fue que presuntamente lo habían despedido cuando en realidad él asegura que renunció.

Hay irregularidades en la declaración de los representantes del MP, quienes mintieron en la audiencia al asegurar que su expediente constaba de 4 mil fojas, cuando solo tiene mil 800, el cual fue entregado media hora antes de la audiencia inicial a su abogada defensora.

Según la versión del MP, Fernando fue la cuarta persona que auxilió a Sosa Cravioto al momento de ser lesionado y pedir ayuda a la gente del Rancho Yemila, pero el matrimonio de trabajadores que sí conoce a Fernando presentó en el peritaje una descripción de esa cuarta persona muy diferente al perfil de Fernando, mientras el tercer trabajador que auxilio al joven Sosa no sitúa al ahora imputado en el lugar del crimen y ni siquiera lo menciona.

Además, testigos del hecho en el hospital de San Pedro expresan que Sosa Cravioto mantuvo conversaciones lúcidas con otros doctores, los contadores, sin que mencionara ni acusara a Fernando R.M. como autor material del crimen.

Aunque en la investigación se deben practicar peritajes sobre mecánica de hechos, de lesiones, otros indicios, la realización de un perfil psicológico, nada de esto se ha llevado a cabo en los 6 meses que se dieron de plazo para la investigación, de acuerdo con lo referido en la entrevista a Rompeviento TV por Fernando R.M., por lo cual él y su familia aseguran que las autoridades de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo le están fabricando un delito, que alguien más con otros intereses mandó cometer.

Los familiares han buscado audiencias con el gobernador Omar Fayad y con el secretario de Gobierno, Simón Vargas Aguilar, pero no han sido recibidos, mientras que al dialogar con la presidenta del Tribunal de Hidalgo, Blanca Sánchez, ésta les ha dicho que no ha podido hacer nada al respecto.

El texto de Sandra Uribe detalla más situaciones extrañas que rodean la investigación de este homicidio, en el cual se busca sindicar el crimen de Sosa Cravioto al joven Fernando R.M.

Edgar Chávez

Periodista nacido en Pachuca. Egresado UNAM FES Aragón