Andrés Castuera-Micher convierte 50 años en literatura 

Castuera construye un volumen integrado por 50 textos que dialogan con su experiencia, pero que terminan trascendiéndola

Andrés Castuera-Micher convierte 50 años en literatura 

Renglones de Medio Siglo es un libro que convierte la memoria en materia literaria y celebra, desde la palabra, las primeras cinco décadas de una existencia dedicada al arte, la reflexión y la resistencia.

Angélica Ruiz
Agosto 31, 2026

A los 50 años, la vida suele presentarse como una suma de recuerdos, pérdidas y aprendizajes. Para Andrés Castuera-Micher, actor, director, dramaturgo y poeta, alcanzar esa edad significó algo más profundo: la necesidad de dejar constancia. No como un ajuste de cuentas con el pasado ni como un ejercicio de nostalgia, sino como un acto de presencia y de afirmación personal.

De esa inquietud surge Renglones de Medio Siglo, un libro que convierte la memoria en materia literaria y celebra, desde la palabra, las primeras cinco décadas de una existencia dedicada al arte, la reflexión y la resistencia. 

Lejos de la complacencia que suele acompañar los aniversarios redondos, Castuera construye un volumen integrado por 50 textos que dialogan con su experiencia, pero que terminan trascendiéndola.

La obra se presenta como el cuerpo de una memoria que abandona el terreno de lo abstracto para sentarse frente a la vida cotidiana y narrar la historia de un hombre marcado por la poesía, el teatro y el paso del tiempo. 

La publicación nació como una celebración íntima. En entrevista, el autor explica que durante meses pensó en reunir una antología de sus 17 libros previos. Sin embargo, entendió que esos textos pertenecían a otras etapas de su vida.

Lo que necesitaba era algo distinto. “Decidí hacer un libro en el que yo me escribo a mí mismo”; la intención también fue “hacerme un autorregalo, un autotestimonio”, comenta.

Ese carácter autobiográfico atraviesa todo el volumen. Sin embargo, Renglones de Medio Siglo no se limita a la confesión. La experiencia personal se convierte en literatura y encuentra su fuerza en la capacidad de mirar hacia atrás con honestidad.

El propio autor reconoce que el proceso de escritura fue complejo. “La primera palabra que yo le pondría a este libro es que fue muy doloroso”, confiesa. Revisitar ciertos momentos implicó reencontrarse con caídas, rupturas y pérdidas que dejaron huella.

Pero el dolor no ocupa el centro del relato. Castuera resume su aprendizaje con una imagen contundente: “Aprendí a construir sobre escombros. Lo que he aprendido a hacer con los escombros son escaleras”. La frase parece condensar el espíritu de la obra: la convicción de que la fragilidad puede transformarse en impulso creativo.

Las páginas revelan a un autor que entiende la memoria individual como parte de una historia colectiva. Por eso aparecen familiares, amigos, maestros y compañeros de ruta, pero también las madres buscadoras, los desaparecidos, las mujeres víctimas de violencia y otras tragedias que han marcado al país. Para Castuera, la identidad no puede construirse únicamente desde lo privado. “Mi vida se define más en lo colectivo que en lo individual”, afirma.

En consecuencia, los textos dedicados a Ayotzinapa, Gaza y diversas luchas sociales no funcionan como referencias externas, sino como parte de la misma biografía. El poeta establece un puente entre sus cicatrices y las heridas de una sociedad que se resiste a olvidar.

El teatro ocupa otro de los ejes fundamentales del libro. El escenario aparece como una segunda columna vertebral de su existencia. Desde esa perspectiva, Castuera expresa su preocupación por el debilitamiento de los espacios teatrales independientes. 

“Estamos ante un panorama terrible para el teatro”, sostiene. Para él, cuando una sociedad deja de reunirse en espacios compartidos pierde también la conciencia de la otredad.

Más que una memoria personal, Renglones de Medio Siglo es una declaración de principios. El autor lo define como un manifiesto: un intento de dejar huella y demostrar que detrás de cada obra existió un ser humano convencido del poder transformador del arte. 

En el fondo, estas páginas son la evidencia de una necedad luminosa: seguir escribiendo, creando y nombrando aquello que muchos prefieren callar. Renglones de Medio Siglo puede adquirirse a través del correo andrescastueramicher@hotmail.com.

mho

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