¿Qué paso en los ríos en Cuautepec? De paraísos naturales a cloacas 

¿Qué paso en los ríos en Cuautepec? De paraísos naturales a cloacas 

La falta de planeación en el desarrollo urbano ha llevado a que las aguas residuales se viertan sin control en los cauces naturales.

Nathali González
Marzo 31, 2025

El municipio de Cuautepec enfrenta una doble crisis ambiental: la extracción ilegal de combustible, conocida como huachicol, y la contaminación de sus cuerpos de agua. 

La extracción ilegal de combustible puede dañar los suelos, lo que agrava aún más la situación en esta demarcación. Sin embargo, el problema no se detiene ahí. 

La falta de planeación en el desarrollo urbano ha llevado a que las aguas residuales se viertan sin control en los cauces naturales, convirtiendo ríos en vertederos a cielo abierto. 

Uno de los casos más alarmantes es el del río Santa María, que alguna vez fue un símbolo de la riqueza ecológica de la región. Hoy, a la altura del fraccionamiento La Loma, este afluente ha sido transformado en una cloaca. 

Los testimonios de los vecinos, y un recorrido realizado por La Jornada Hidalgo, revelan la gravedad de la situación de este afluente. 

“Ese es el vertedero más grande”, señala un vecino, refiriéndose a la descarga de drenaje de la cabecera municipal de Cuautepec que rebosa, como cascada de aguas negras, salpica y contamina el río. 

Desde un puente que cruza el río, se puede observar la planta de tratamiento de aguas residuales de la colonia La Trinidad. Este complejo, que debería ser un símbolo de progreso y cuidado ambiental, se encuentra inoperante desde hace años, víctima del vandalismo y el abandono. 

A primera vista, la zona parece un paraíso natural. El murmullo del agua y la vegetación exuberante crean una atmósfera de tranquilidad. Sin embargo, al acercarse, la realidad se torna inquietante. 

“El río está lleno de excremento”, comentan con preocupación los vecinos, quienes refieren que la descomposición de residuos produce metano, un gas de efecto invernadero, por lo que recomiendan utilizar cubrebocas para mitigar el impacto del hedor. 

El riesgo de alguna enfermedad es inminente. “Imaginen un brote de cólera”, advierte un residente, recordando cómo este río era un lugar agradable donde las familias venían a pescar, cazar y disfrutar de la naturaleza. 

La fauna ha desaparecido; hay pocas aves, el aire se ha vuelto irrespirable. 

La escena es desoladora: un balón de quienes suelen jugar por ahí ha caído en el agua contaminada, alrededor del río un hombre suele pastar sus ovejas, animales que dependen de un ecosistema saludable.  

Al caminar por la orilla del río, se siente el deterioro ambiental en cada paso. “Antes había peces, aves, animales; ahora solo hay drenaje y uno que otro pájaro”, lamenta un habitante. 

Las aguas residuales, al filtrarse por la tierra, emergen en tonos rojos y verdes, un claro indicativo de su contaminación. 

En el corazón de esta crisis ambiental se encuentra la presa “La Esperanza”, cubierta de lirio acuático, que deja imperceptible la existencia de agua, transformando lo que alguna vez fue un paisaje vibrante en un desolador panorama. 

La grave contaminación de este paisaje natural se ha convertido en un recordatorio constante de la falta de atención que han permitido que esta situación se agrave con el tiempo, contradiciendo el derecho humano a un medio ambiente sano, tal como lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 4to, párrafo quinto. 

Los habitantes hacen un llamado urgente a la Comisión de Agua del Municipio para que instale y haga funcionar las plantas de tratamiento de aguas residuales, y trabaje en coordinación con las dependencias estatales y federales, con el fin de sanear el río y evitar riesgos de salud pública. 

Río San Lorenzo también enfrenta  elevados niveles de contaminación 

La situación del río San Lorenzo es igualmente preocupante, recuerda un habitante en el recorrido, y efectivamente, muestra niveles alarmantes de contaminación, según el Atlas de Riesgos Municipal de Cuautepec de Hinojosa 2024. 

Dicho documento especifica que este municipio cuenta con dos sitios de monitoreo de calidad de agua según los registros de Conagua durante el período 2015-2022, los cuales abarcan cuerpos de agua de tipo léntico. 

“El río San Lorenzo se encuentra en semaforización roja, indicando un nivel de alta contaminación debido al incumplimiento de los parámetros establecidos sobre calidad de agua superficial, entre los cuales se destacan la Demanda Química de Oxígeno (DQO) y el Oxígeno Disuelto (OD)2. 

“En contraste, la laguna de Hueyapan está en semaforización verde, cumpliendo con siete de los indicadores establecidos, sin registro de Enterococos”, describe el Atlas de Riesgo. 

En un contexto donde la sostenibilidad y la protección del medio ambiente son temas de creciente relevancia, el presidente municipal de Cuautepec, Jorge Hernández Araus, ha decidido enfocar sus esfuerzos en el desarrollo de proyectos turísticos, dejando a un lado las preocupaciones ambientales. 

Durante su campaña, Hernández Araus prometió potenciar los paisajes naturales del municipio, sin embargo, recientemente anunció el proyecto de rehabilitación del centro de Cuautepec. 

“Estamos trabajando en el presupuesto, estamos economizando mucho. Hasta el día de hoy llevamos un presupuesto de más o menos 300 mil pesos, que beneficiará a más de 2 mil personas que tienen ahí sus negocios, en tema de cocinas, personas que venden antojitos mexicanos y artesanías. Vamos a beneficiar muchísimo al comercio local”, afirmó el alcalde en una reciente conferencia en la capital. 

Además, el alcalde señaló que, para el próximo año, se tiene proyectado el desarrollo de un andador turístico en la laguna de San Juan de Hueyapan, un atractivo natural que podría atraer a más visitantes a la región. 

Los habitantes de Cuautepec se preguntan si el gobierno local podrá encontrar un equilibrio entre el impulso turístico y la conservación de su invaluable patrimonio natural. 

MHO