Apenas el año pasado, la Secretaría de Desarrollo Económico presumía a Hidalgo como el estado con el mayor avance de todo el país en el Índice de Competitividad Estatal del IMCO. Doce meses después, el mismo índice le cobra la cuenta: siete lugares menos, para caer al 21 de 32, con 42.75 puntos sobre 100, “media baja” y ya por debajo del promedio nacional (44.98).
El número no es casualidad ni novedad. Es el mismo lugar 21 en el que Hidalgo cerró 2021, el año más duro de la pandemia, cuando el propio IMCO señaló al estado como el de mayor retroceso de todo el país. Entre ese 2021 y este 2026 hubo una recuperación real, el “estado estrella” de 2025, para usar la etiqueta con la que el propio gobierno se lució, pero el ICE 2026 devuelve a Hidalgo exactamente al punto de partida: el lugar del que salió hace cinco años y al que ahora regresa.
Puedes leer: Claudia, la soberanía y el bienestar
No es una caída cualquiera. Basta ver la línea histórica 2016-2026 que publica el propio IMCO: Hidalgo venía de una recuperación sostenida, del entorno del lugar 18 en 2024 al 14 en 2025, para desplomarse de nuevo hasta el 21 en apenas doce meses. Es, junto con Sinaloa, el mayor retroceso entre las entidades que aparecen en el corte medio de la tabla. No hablamos de un ajuste técnico ni de “ruido estadístico”: es la pérdida de casi todo lo que se había ganado en el sexenio anterior, en un solo ciclo de medición.
¿Qué significa esto en términos llanos? Que Hidalgo generó, atrajo y retuvo menos talento e inversión que el año pasado, medido contra las otras 31 entidades del país. El ICE no evalúa promesas ni primeras piedras: cruza 53 indicadores duros, desde inversión extranjera directa hasta informalidad laboral, desde conectividad hasta percepción de corrupción, agrupados en seis subíndices. Y en ese ejercicio comparativo, el estado retrocedió frente a gobiernos vecinos como el Estado de México, que subió cuatro posiciones, o Tabasco y Veracruz, que también avanzaron, aunque sea un peldaño.
Aquí es donde el análisis debe ser honesto sobre sus límites: la vista general del IMCO muestra la posición y la variación total, pero no desglosa, para Hidalgo en particular, cuál de los seis subíndices jaló más hacia abajo (44.98). En ese descenso lo rebasó el Estado de México, que ahora ocupa el 19° lugar.
Te recomendamos: Los tenis de la izquierda que no entendió nada
La pregunta que le corresponde ahora al gobierno estatal es simple: ¿qué subíndice concreto explica la caída de siete lugares? Porque una cosa es perder terreno en infraestructura o mercado laboral, temas que se corrigen con obra pública y política de empleo, y otra muy distinta es retroceder en derecho o en sistema político y gobiernos, donde el deterioro habla de percepción de seguridad, corrupción o manejo de finanzas públicas. Cabe recordar que una cosa son los resultados y otra muy diferente es la percepción de la ciudadanía.
Lo que sí queda claro, sin necesidad de más desagregación, es que Hidalgo dejó de ser noticia por avanzar y volvió a serlo por retroceder. Y en el terreno de la competitividad estatal, las buenas rachas se construyen en años y se pierden en uno.
mho
- ¿Qué le pasó a la competitividad en Hidalgo?
- Encuentran basurero clandestino junto al río Tula y descubren qué tiraban ahí
- El Tren México-Querétaro enfrenta un nuevo freno en Hidalgo y esto falta por resolver
- Mujeres Morena República respalda a alcaldesa de Huichapan y denuncia presunta violencia política de género
- ¿Nadie se enteró? 15 colonias de Pachuca se quedan sin delegados

:format(webp)/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/01/SIN-PROTOCOLO-JORGE-CORREA-OK-WEB.png)
