¿Por qué el dolor empeora por la noche? Estudio revela el mecanismo en el cerebro

Un estudio científico identificó el circuito cerebral que explica por qué el dolor suele intensificarse durante la noche.

¿Por qué el dolor empeora por la noche? Estudio revela el mecanismo en el cerebro

Un estudio publicado en la revista Science identificó el mecanismo neuronal que explica por qué el dolor crónico suele intensificarse por la noche y disminuir durante el día.

César Ruiz
Marzo 20, 2026

Muchas personas que viven con dolor crónico notan que sus molestias aumentan durante la noche, incluso cuando durante el día parecen más manejables. Un nuevo estudio científico identificó el mecanismo cerebral que podría explicar este fenómeno.

La investigación fue dirigida por el científico Zhang Zhi, de la University of Science and Technology of China, y fue publicada en la revista científica Science.

Los investigadores analizaron cómo el reloj biológico del cerebro influye en la percepción del dolor a lo largo del día.

El reloj biológico influye en la intensidad del dolor

Los científicos sabían que el dolor sigue un ritmo circadiano, es decir, un ciclo natural que regula diversas funciones del organismo durante 24 horas.

Este ritmo es controlado por el núcleo supraquiasmático, una región del cerebro ubicada en el hipotálamo que funciona como el “reloj maestro” del cuerpo y regula procesos como el sueño, las hormonas y el metabolismo.

Sin embargo, hasta ahora no se entendía con claridad cómo este sistema se conectaba directamente con la sensación de dolor.

Descubren un circuito neuronal que conecta cerebro y médula espinal

Utilizando una tecnología avanzada de rastreo viral en experimentos con ratones, los investigadores lograron identificar una vía neuronal específica que conecta el núcleo supraquiasmático con la médula espinal.

Durante los periodos de descanso de los ratones —que ocurre durante el día, ya que son animales nocturnos— el núcleo supraquiasmático mostraba mayor actividad. Esto provocaba que las señales de dolor se amplificaran en la médula espinal.

En cambio, durante la noche, cuando los animales estaban activos, la actividad de esta región cerebral disminuía, lo que reducía de forma natural la intensidad de las señales de dolor.

Según el investigador Zhang Zhi, este descubrimiento ayuda a explicar por qué la sensibilidad al dolor sigue un ritmo diario y abre la puerta a nuevas estrategias para tratar el dolor crónico.

Los resultados sugieren que los tratamientos podrían volverse más efectivos si se ajustan al reloj biológico del cuerpo, aplicándolos en momentos específicos del día en los que el organismo responde mejor.

Este enfoque podría ayudar a optimizar terapias y mejorar la calidad de vida de millones de personas que padecen dolor crónico.

crs