Sonó a burla el anunció de la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot) de que se había modernizado la aplicación del Tuzobus para que los usuarios puedan conocer en qué tiempo realizarán el recorrido y en qué momento llegará la unidad a la estación donde esperan abordarla, mientras las unidades se caen a pedazos, ya ni limpieza les hacen y las alimentadoras prestan un servicio pésimo con aglomeraciones al quedar desplazados los minibuses.
Todo mientras en el círculo del empresario mexiquense Luis Enrique Ancona Luna accionista principal de la empresa de transporte Lusa asentada en Zumpango, Estado de México, califican de “exitosa” su primera aventura en el transporte colectivo urbano, porque no tuvo que invertir un peso al solo operar el parque vehicular propiedad del gobierno de Hidalgo y en la espera de que compre nuevas unidades y él se mantenga como operador temporal.
La licitación que se especuló podría ser internacional para definir un concesionario que invierta alrededor de 500 millones de pesos y el gobierno no tuviera que desembolsar esta cifra para modernizar este sistema de transporte masivo y solo otorgar tarifa y subsidio normal, parece un proyecto muerto, por lo intereses de Ancona Luna, quien le apuesta a que el gobierno haga la inversión y él se siga llenando los bolsillos con el Tuzobus.
El antecedente de este modelo de administración de un sistema masivo esta en Monterrey donde ha fracasado, aunque de invertir el gobierno estatal una posibilidad es crear una empresa pública para operar directamente el sistema de transporte masivo, aunque los expertos aseguran que lo mejor sería aplicar el sistema de administración de Metrobús de la Ciudad de México.
Cualquiera que sea la decisión del gobierno, el servicio del Tuzobus está condenado a empeorar, porque a partir de que se tome las unidades nuevas tardará de entre 10 a 18 meses en ser entregadas porque se arman exprofeso, mientras en la actualizada aplicación anunciada por Semot se podrá comprobar que cada vez se retrasa más el servicio, porque no falta que alguna unidad se descomponga.