Destruidas

No hay cosas gratis

Circular por las calles de Pachuca y Mineral de la Reforma ya se ha vuelto un deporte de alto riesgo y la solución no será sencilla ni vendrá pronto.

Vivimos en el mundo al revés, hoy es más fácil contar las calles que están en buen estado que las calles que están en mal estado, contrario a lo que debería de ser. Mi juego favorito últimamente es sortear baches y como en los juegos de video, el juego cada vez se pone más difícil porque cada vez hay más y cada vez más grandes. Como platicábamos anteriormente este no sólo es un asunto de que la ciudad se vea bonita y que sea agradable vivir en ella, los baches pueden terminar generando problemas de salud pero sobre todo generan pérdidas económicas, dinero usado en la reparación o reposición de una llanta es dinero que ya no será usado en algo que genera mayor utilidad, el dinero ya no puede ser usado para invertir o comprar algo que nos genere un mayor beneficio.

Las calles es uno de esos casos en que es más eficiente que se encargue de ellas el gobierno, tanto de su construcción como de su mantenimiento, no parece muy buena idea pedir a los ciudadanos que se encarguen de construir y mantener sus propias calles, por lo mismo es mejor juntar el dinero de todos y armar una bolsa lo suficientemente grande para que el gobierno pueda construir y mantener las calles. Otro problema que se resuelve al ser el gobierno el encargado de construir y mantener las calles es el hecho de que a nadie se le puede prohibir circular por ellas, si cada ciudadano construyera su calle, muy probablemente a más de uno se le ocurriría no permitir el paso y eso acarrearía problemas. Las calles no son una concesión de un político o del gobernante en turno, todos pagamos por ellas y por lo mismo tenemos derecho a exigir calles en buen estado.

Lo que está sucediendo en Pachuca y Mineral de la Reforma ya raya en la tragedia, prácticamente no hay forma de ingresar a Pachuca sin encontrarse con una calle dañada, si quieren vivir la experiencia completa de una zona de guerra los invito a entrar a la ciudad por la carretera a Cd. Sahagún, ahí ya no hay baches, hay cráteres. Este no es un problema sólo del municipio, esta es una falta de coordinación entre los distintos niveles de gobierno, tanto el gobierno federal, el gobierno estatal y por supuesto el gobierno municipal tienen un grado de culpa del estado tan lamentable de nuestras calles.

El problema no tiene una solución sencilla, hay que reconstruir buena parte de la zona conurbada, a eso hay que sumarle el mantenimiento de las calles que pueden ser salvadas, el problema ha ido a mayor porque durante muchos años no se ha invertido lo suficiente, no nos vamos a meter en cifras ahora, lo que quiero que dimensionemos es que el problema es tan grande que su solución costará mucho dinero, mucho dinero que no se tiene ahora y todo parece indicar que no se tendrá pronto.

Si los gobiernos quieren darle solución al problema tienen que empezar a reconocer que van a tener que cobrarnos más impuestos locales, no hay de otra. Incluso la opción del endeudamiento terminaría en el cobro de impuestos en el futuro para poder pagar esa deuda. La medida es impopular y por eso parece difícil que tanto el gobierno estatal como los nuevos gobiernos municipales se atrevan a tomarla. Otra opción pasa por tomar mejores decisiones sobre el dinero público que hoy sí se tiene, yo apuesto a que una buena parte de los ciudadanos preferiríamos un plan para arreglar, mantener y construir calles que la construcción de un parque o la remodelación de una plaza pero parece que los nuevos tienen las mismas prioridades que los viejos. Tal vez las calles no venden tanto como las obras magnas.

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César O. González

Apasionado de la economía y la toma de decisiones. Siempre a favor de la libertad y la responsabilidad individual. Aquí se cree en la evidencia, no importa que tan difícil de creer sea algo, lo creeré si hay evidencia que lo soporte