Del ego a la introspección

Fermín IV nos guía en Sí, señor por el camino que recorrió con Control Machete, el mundo de las drogas y su acercamiento a Dios

Si recuerdas esta letra: “Sí, señor. Viento, caricias, levedad y sabor. Sí, señor. Fuego, sonrisas, realidad y dolor”, debes de saber quién está detrás de ella. Sí, Fermín IV, el vocalista de la banda de hip hop Control Machete.

El libro Sí, señor (Editorial B&H), de Fermín IV, surge desde lo más íntimo del cantante, desnuda sus sentimientos y en cada página visitas el backstage, el avión, el antro o el estudio de grabación.

Foto: Especial

“Son algunos años de mi historia, lo que sucedió con mi vida. Y me ha ayudado para compartir que muchas vidas pueden ser transformadas. Yo ya había sentado una historia en diferentes conferencias, pero ahora tenerlo en papel como que resultó una herramienta nueva, una posibilidad más. Entonces, por eso nos decidimos a invertir un año escribiendo este libro”.  

En cada página nos encontramos a Patricio Elizalde, también conocido como Pato Machete, y a Antonio Hernández, a quien se le conoce como Toy Selectah. 

Fermín usa esta obra como su diario de confesión, cada paso de sus excesos hasta llegar a una vida más espiritual. 

En entrevista para La Jornada Hidalgo acepta que cometió errores más el alimentar su ego, sentir que el mundo giraba en torno a su persona.

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“En el libro viene esa parte, cuando en una entrevista me preguntan lo primero que se me venía a la mente al escuchar las dos palabras ‘Control Machete’ y sin pensarlo contesto ‘Yo, ahí, me eché de enemigos al grupo’. 

“Creo que lo más difícil fue el ego, me pegó muy fuerte y no veía cómo me estaba destruyendo. Cuando uno vive para sí mismo nada más, comienza a destruir todo a su alrededor, y creo que eso fue lo más difícil, ver que sin reparo podía decir cosas aun cuando las demás personas se extrañaran de mi actitud. 

“Puedes dejar la droga y el alcohol y creo que hasta para mí fue muy fácil, pero lo complicado es sanar del ego y el orgullo. Hasta la fecha me persiguen estos defectos y lucho constantemente por no sentir esto y me doy cuenta de que es lo más difícil”. 

El cantante toma su tiempo, analiza cada pregunta y mientras responde parece que suena al fondo el tema “¿Comprendes, Méndez?”. 

Tras años de vivir en la cima y saborear la fama, el ahora pastor de una de las iglesias cristianas se centra en los cambios en su persona. 

“Nos hace falta mucho la introspección, la reflexión. Vivimos en un mundo demasiado caótico. Hay algo que no nos deja ver a nosotros mismos y se me hace muy curioso porque de repente el ser humano dice ‘necesitas conocerte a ti mismo y amarte a ti mismo para entonces amar a los demás’. 

“Hay en nuestras vidas demasiado ruido, en casa ponemos música, prendemos la tele, incluso con la tele encendida no le hacemos caso porque estamos viendo las redes sociales al mismo tiempo”. 

Sí, señor nos introduce a la Avanzada Regia y cómo se fue formando en Monterrey, nos presenta los inicios de personajes como Flip, de Jumbo, y su primera banda Fuscas y Nopales; los primeros años de El Gran Silencio y la agrupación previa a Control Machete, La Prófuga del Metate. 

El cómo las disqueras le daban un fuerte empujón a su carrera que iba subiendo por sí sola y hasta detalla el momento cuando se presentaron en el programa Otro Rollo con una anécdota incómoda. 

También Fermín revela su pasión por la banda Cypress Hill con quienes llegaron a tocar y de ellos recibieron elogios. 

Retomando el tema de la creación de su libro, el cantante recuerda que tuvo que buscar ayuda para lanzarse al ruedo. 

“Fue muy interesante abordarlo: leí blogs sobre memorias, leí acerca de personas que te daban tips de qué incluir en tu memoria y qué no, entonces fue realmente un reto. 

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“Tenía que recordar muchas cosas y corroborar que estaba en lo correcto y si era verdad lo que había hecho. Hablé con mis hermanas y ellas confirmaron los pasajes de mi memoria”. 

Ahí en el libro vemos la realidad de la fama, cómo todos pierden el piso, y no solo por Fermín, por todos aquellos que se convierten en figura pública y después se sienten intocables o en muchos casos dioses. 

“Cómo no marearse cuando era todo lo que soñaba y era mi meta en la vida, o sea, desde chavito. Yo dije ‘yo quiero ser músico y yo quiero que la gente cante mis canciones. Yo quiero que me conozcan’, mientras veía un video de Metallica y viendo cómo la gente coreaba sus canciones pensaba ‘yo quiero eso’. Porque en ese momento yo tenía 21 años, aunque sé que nos veíamos más grandes. 

“A mí me agarró, me mareó y estaba listo para traicionar lo que fuera con permanecer en ese lugar. Entonces yo no me di cuenta, lo puedo decir así claramente porque en el capítulo donde sale esta referencia lo digo, o sea, me reclamaron y yo así de y ‘¿cuál es el problema?, ¿cuál es el asunto?’. Yo no me di cuenta, Dios me hizo ver en dónde estaba y quién era yo y creo que eso fue la única manera de que pude salir de ese rollo”. 

Control Machete quedó atrás y Fermín asegura que ni el dinero lo hará volver a una posible reunión y de inmediato deja en claro que lo más importante para él es su familia. 

Apuntó que si hay algo que extraña de la época en que Control Machete estaba en la cima y era de los grupos más importantes de habla hispana, son los procesos en que se grababa música nueva, el ir a estudios y crear canciones. 

“La responsabilidad más grande que tengo ahora es con Dios, la segunda responsabilidad más grande que tengo es mi familia, mis hijas, mi esposa, las personas más cercanas que me conocen a profundidad, que saben de qué pie cojeo. 

“Creo que tenemos que ser responsables en el nivel en que nos tocan, seas comunicador, tengas una audiencia grande, una audiencia pequeña, de lo que hacemos y de lo que somos”. 

“El libro llegó a mi mamá. Lo leyó y me dijo ‘cuando vengas tenemos que hablar’” 

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