Con fe, disciplina y una profunda convicción espiritual, Luis Ángel Domínguez Santander se prepara para volver a interpretar a Jesús en la edición número 47 del tradicional Viacrucis de Las Lajas, una representación que cada año reúne a decenas de participantes y a miles de fieles que acompañan el recorrido.
Para el joven, de 25 años, este será su tercer año consecutivo encarnando el papel central de la representación, una responsabilidad que asume con respeto y con la conciencia del esfuerzo físico y emocional que implica recorrer cinco kilómetros cargando una cruz que pesa entre 130 y 140 kilogramos.
Más que una actuación, Luis Ángel describe su participación como un acto de fe y compromiso con la comunidad que lo ha visto crecer.
“Me preparo física, mental y espiritualmente”, explica. Cada día, cuando su trabajo se lo permite, comienza la jornada con ejercicio: sale a correr entre 40 minutos y una hora, y complementa su entrenamiento con levantamiento de pesas o rutinas en casa durante una hora o una hora y media.
Pero su preparación no termina ahí. Antes de salir de casa, antes de ir al trabajo o a los ensayos, también encuentra un momento para la oración.
“Le pido a Dios que me permita realizar esto de la mejor forma posible”, comparte.
Su historia con el Viacrucis de Las Lajas comenzó mucho antes de asumir el papel de Jesús. Desde niño acudía cada año a presenciar la representación, convirtiéndose con el tiempo en parte de una tradición que considera profundamente arraigada en la comunidad.
“Desde que tengo memoria he estado aquí viendo el Viacrucis. En algunas ocasiones participé y siempre tuve esa sensación, esas ganas de representar este papel”, relata.
Hace tres años comenzó su participación formal dentro del elenco, primero interpretando a uno de los apóstoles, experiencia que le permitió conocer el proceso detrás de la escenificación y la exigencia de los ensayos.
Uno de los desafíos que enfrentó fue aprender los diálogos y adaptarse al lenguaje propio de la época representada.
“Los diálogos son bastante largos y hay que darles sentido, entender cómo hablaban y cómo se expresaban en ese tiempo”, comenta.
/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/03/2b0edca7-e714-42dc-a645-72ebcd656f25-1024x576.jpg)
No es cualquier papel
Sin embargo, el reto mayor llegó cuando asumió el papel de Jesús el año pasado. Además del peso de la cruz y de los golpes que forman parte de la escenificación, recuerda que hubo un aspecto que lo marcó especialmente: la mirada de quienes presencian la representación.
“Las miradas de las personas se enfocan mucho en el papel que representas. Eso también pesa, hay que mentalizarse para poder hacerlo”, dice.
Para este año, Luis Ángel decidió reforzar aún más su preparación. Cambió su alimentación, redujo el consumo de comida chatarra y adoptó hábitos más saludables, además de incrementar su consumo de agua para mantener la resistencia física.
El proceso no ha estado exento de dificultades. Durante los entrenamientos sufrió una lesión en la rodilla, lo que lo obligó a recibir tratamiento médico y acudir a terapia para recuperarse y continuar con la preparación. Aun así, su motivación se mantiene intacta.
Durante el recorrido, explica, cargar la cruz no tiene una técnica única. El peso obliga a buscar distintas posturas para soportarlo.
“No se puede ir en una sola posición porque es muy incómodo y doloroso. Hay que ir cambiando la forma de cargarla durante el camino”, explica.
/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/03/443d0a24-125c-4e89-8200-758bccaa5958-1024x576.jpg)
En cada ensayo y en cada preparación, Luis Ángel cuenta con el respaldo de su familia, quienes lo acompañan emocionalmente y comprenden la magnitud del reto que está por enfrentar.
“Ellos saben que no es algo fácil. Cada vez que salgo a ensayar hablan conmigo, me desean lo mejor y mi mamá siempre me da la bendición”, comparte con emoción.
Fuera de los ensayos y entrenamientos, Luis Ángel trabaja como empleado en una farmacia, combinando su vida laboral con la preparación para esta representación.
/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/03/12577e5f-9739-44c5-a631-2c9a8d868444-1024x576.jpg)
A pesar del esfuerzo físico, del cansancio y del dolor que implica el papel, asegura que volver a representar a Jesús es una experiencia profundamente significativa.
“Es algo muy bonito. Aunque es un papel muy fuerte, todo lo vivido es algo que siempre voy a llevar conmigo”, concluye.
Con fe y determinación, Luis Ángel Domínguez Santander volverá a recorrer las calles de Las Lajas cargando la cruz, recordando con cada paso el sentido de una tradición que para muchos representa devoción, sacrificio y esperanza.
/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/03/4289ffba-6db8-4558-a0d1-579aff417b75-576x1024.jpg)
Sigue nuestro CANAL ¡La Jornada Hidalgo está en WhatsApp! Únete y recibe la información más relevante del día en tu dispositivo móvil.
- Ángel Domínguez, el sacrificio y convicción de representar a Jesús
- Tras 13 años, buscan por fin aprovechar el agua de presa El Yathé: SIPDUS licita obra de interconexión
- Matemáticas y esperanza
- Policía violeta detiene a sujeto por agredir a dos mujeres en Pachuca
- EU ordena despliegue de 2 mil 500 infantes de Marina y un buque de asalto anfibio en Medio Oriente

/https://wp.lajornada-hidalgo.prod.andes.news/wp-content/uploads/2026/03/Luis-Angel-Dominguez-Santander.jpg)