Rituales para que llueva en Huejutla, Hidalgo

El gobierno municipal de Huejutla –demarcación de la región Huasteca, donde confluyen Hidalgo, Veracruz y San Luis Potosí– informó que ante el bajo nivel en las principales fuentes de abastecimiento de agua de la localidad, solicitó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la administración estatal emitir declaratoria de emergencia.

Según autoridades de Huejutla, la escasez de líquido se debe a la disminución del caudal de los ríos Candelaria y Los Hules, que surten agua a la cabecera y a los pueblos originarios que integran al municipio, mismos que se encuentran en estado crítico, a causa de intensa sequía y temperaturas de hasta 45 grados centígrados.

Explicaron que los tanques de captación de ambos cauces están vacíos, y por eso técnicos de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Huejutla buscan veneros para reabastecer esos depósitos.

Nos mantenemos en la búsqueda de mecanismos que permitan garantizar el servicio en lo que llegan las lluvias, que se espera permitan mejorar la captación, puntualizó el ayuntamiento.

En abril pasado, el gobierno de Hidalgo instaló un comité interinstitucional para atender a la situación de sequía excepcional que afecta a la entidad desde hace varios meses.

Ese organismo tuvo el objetivo de gestionar ante la Federación una declaratoria de emergencia para 31 municipios, entre ellos Huejutla, categorizados en sequía excepcional, para que pudieran acceder a recursos.

Además de la falta de precipitaciones, el estiaje en la región se relaciona con las temperaturas de entre 40 y 45 grados centígrados que se han registrado en los últimos dos meses en Huejutla y otras demarcaciones de las zonas huastecas hidalguense, veracruzana y potosina.

Realizan rituales para hacer llover

Niños y niñas de origen náhuatl, vecinos de la comunidad indígena Cuapaxtitla, del municipio de Huejutla, realizaron un ritual para atraer a la lluvia, resultado del sincretismo religioso que sus padres y abuelos les enseñaron.

Acompañados de sus padres, vestidos con atuendos tradicionales, niños y niñas se presentaron en el río que cruza Cuapaxtitla, el cual se encuentra totalmente seco, y colocaron una ofrenda a San Isidro Labrador.

La oblación consistió en zacahuiles (tamales huastecos) elaborados con pollo, refrescos, flores y veladoras, que fueron colocados frente a una imagen de San Isidro.

Luego, con cubetas en las manos, los menores pidieron a la imagen, con oraciones en español y en náhuatl, enviar aguaceros para que el río vuelva a llenarse.

En este contexto, cerca de ahí, pobladores de Tantoyuca y de otros municipios de la Huasteca veracruzana llevaron en procesión una imagen de San Antonio de Padua, hasta una de las orillas del río Calabozo, que está a punto de secarse.

A continuación bañaron a la efigie en las aguas del Calabozo, cuya profundidad es a la fecha de apenas 30 o 40 centímetros.

Por Ricardo Montoya, corresponsal

Fuente
La Jornada
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