Cambios en taxis y advertencia a conductores

Historias que contar



En las últimas semanas sucesos de orden político así como el malhadado desastre de la Línea 12 del Metro, centraron la atención. Ahora, en contrapeso, hubo dos disposiciones para Hidalgo perfiladas a un transporte moderno y, asimismo, alertar a conductores de autos particulares del riesgo de ingerido alcohol que los sumerge en estado de ebriedad, con riesgo para ellos y a quienes trasladen o a otros que puedan afectar en percances.

En el primer caso, vehículos de alquiler mediante una aplicación móvil contarán con taxímetro, botón de pánico más nueva imagen exterior.

Durante cinco días se platicó con taxistas, sin pretensiones de entrevistas formales; simples charlas de pasajero con ellos.

Hubo nueve respuestas en pro de taxímetros y los implementos; solo uno, ensimismado en su radio, soslayo comentar.

Coincidieron que ya no habrá conflictos a la hora de fijar el costo.

“He llegado muchas veces a enfrentamientos rudos, casi con amenaza de violencia, con quienes solicitaban descuentos más allá de lo razonable, ahora va a terminarse,” expresó atento señor, con 21 años de chofer.

Los servicios estarán  catalogados en básico, plus, preferente y premium, de acuerdo con la antigüedad de los automóviles y  también, libre elección entre unidades individuales libres, radiotaxis y comunales indígenas.

La Secretaría de Movilidad y Transporte determinará colores para identificarlos.

Sanciones a conductores ebrios

Ya rigen sanciones para quienes manejen en estado de ebriedad o tras haber consumido estupefacientes o psicotrópicos. Serán sancionados con arresto de 36 horas, además se les podrá cancelar licencia de conducir uno, dos y hasta tres años, o incluso,  indefinidamente.

Hay un antecedente en la Bella Airosa, en la gestión de Juan Manuel Sepúlveda como alcalde pachuqueño, implementó detención inconmutable de 36 horas a conductores ebrios. Hombre de principios, en ningún caso disculpó a infractores, aunque intervinieran personajes de la época, abogando por familiares o conocidos.

Disminuyeron los percances, lo que se espera ahora ocurra con esta disposición.

¿Habrá sacrificados?

Meses atrás, Andrés Manuel López Obrador desechó cualquier posibilidad de buscar su reelección. Dijo que al terminar su gestión se jubilaría, alejándose de acciones políticas.

Se elucubró sobre quien estaría en opción de ser su relevo.

Se mencionaron tres nombres: Marcelo Luis Ebrard Casaubón (CDMEX 1959), secretario de Relaciones Exteriores, Claudia Sheinbaum Pardo (CDMX 1962), Jefa de Gobierno de CDMEX, y Ricardo Monreal Ávila ( Zacatecas, 1960), presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado.

Tras el percance de  línea 12 del Metro, inaugurada el 30 de octubre de 2012, por Ebrard, entonces Jefe de Gobierno en la CDMEX, sin conocerse un peritaje oficial sobre las causas, se le ha aludido “para desmerecerlo”, como supuesto responsable de irregularidades en el sistema que llevaron al  accidente del día 3 de este mes.

En la misma situación se ha ubicado a Miguel Ángel Mancera, relevo de Ebrard, aunque sin aparecer en línea sucesoria al no ser es morenista.

En esa línea han considerado a Sheinbaum, hoy Jefa de Gobierno.

La tercia se redondea con Monreal Ávila,  apuntan en lugar privilegiado en pos de la Presidencia.

Pero aún con años por delante para el proceso de relevo, ciertamente lo que determinen los especialistas sobre el accidente fatal, se dará rumbo a quienes, opinión de expertos, tienen mayor posibilidad de suceder a López Obrador.

Cuestión de tener paciencia.