Buscan que declaratoria Huapalcalco se impulse desde el Congreso de la Unión





Niebla y Tiempo A. C., sigue buscando sumar voluntades de servidores públicos de distintos niveles de gobierno a favor de que el sitio arqueológico Huapalcalco, sea declarado Zona de Monumentos Arqueológicos, informaron los representantes de la organización civil Montserrat Barragán Andrade y Alejandro Aldana Barragán.

Señalaron que hace unas semanas, además de la reunión con el Ayuntamiento de Tulancingo, también se realizaron reuniones con la diputada federal del IV Distrito Electoral con cabecera en Tulancingo, María Isabel Alfaro Morales y el diputado plurinominal, Marco Antonio Bustamante, para que el tema sea impulsado desde la actual legislatura.

“Quienes más allá de los partidos políticos, entienden la importancia de sumar a esta acción social, y que desde el Congreso de la Unión, todas las partes en conjunto podamos procurar la mejor poligonal posible -para declarar zona al sitio Huapalcalco- respetando los derechos humanos y garantizando la preservación de Huapalcalco, para las futuras generaciones”, expresó Aldana.

Cabe recordar que a través de la solicitud formal al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para que Niebla y Tiempo A. C. pudiera hacer valer el derecho de acceso a la información, durante el mes de septiembre, la organización tuvo acceso al expediente de avance respecto a la declaratoria como Zona de Monumentos Arqueológicos para Huapalcalco.

La acción social que encabeza Niebla y Tiempo busca agilizar desde hace cuatro años el procedimiento para dicha declaratoria, ya que el INAH ha sido omiso en atender de manera eficiente la solicitud, como se demuestra en la sentencia del juicio de amparo indirecto 2/2021.

En la revisión del expediente se hizo patente la dilación, la justificación más importante es la tenencia de la tierra en el sitio arqueológico, sin embargo, el tema de la propiedad es solo un pretexto pues está muy claro, sostuvieron los representantes de Niebla y Tiempo A.C.

Explicaron que de las 39 hectáreas marcadas por el INAH en los setenta, ya eran desde entonces propiedad privada. Hoy en día, once hectáreas les pertenecen a los tres niveles de gobierno, nueve hectáreas son pequeña propiedad y están completamente urbanizadas, y diecinueve hectáreas de terrenos rústicos particulares, de los cuales el INAH manifiesta su interés, pero al mismo tiempo la inviabilidad administrativa para adquirirlos.

Agregaron que esta contradicción -querer diecinueve hectáreas, pero no tener forma de conseguirlas- es lo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) refiere como un problema de tenencia de tierra. Por lo tanto se pretende que los legisladores se involucren y el tema de la solicitud de declaratoria también llegue hasta el Congreso de la Unión.